jueves, 20 de octubre de 2016

CARLOS GONZÁLEZ HABLA DE BLW Y AC (II)

Ésta es la continuación a la entrada anterior acerca del resumen del Webinar impartido por Carlos González (y organizado por LactApp). 

LOS CEREALES PARA BEBÉ: EVITARLOS.
Es otro punto que el ministerio irlandés destaca, y una opinión cada vez más generalizada en muchos pediatras: EVITAR la comida procesada aunque esté especialmente indicada para bebés: potitos, purés, cereales para el biberón… Como apunta CG, los verdaderos cereales se encuentran en la pasta, pan, frijoles, etc. Los “indicados” para bebés son:
-Caros.
-Saben a dulce (vainilla y otros aromas) con lo que al bebé se le está acostumbrando a un sabor artificial desde muy pequeño.
-Tienen demasiado azúcar. Hay que leer siempre las etiquetas; los hay con un 25% de azúcar. Y ojo, aunque pongan la coletilla de “sin azúcares añadidos”, no significa que no lleven azúcar. De hecho, hay dos trucos perfectamente legales a los que los fabricantes recurren para aportar azúcar sin que éste sea añadido como tal:
o  Cereales hidrolizados: de este modo el almidón del cereal en cuestión (trigo, cebada…) se convierte parcialmente en azúcar para que sea más dulce.
o Añadir como ingrediente zumos de fruta concentrados. El zumo concentrado de manzana es igual al zumo concentrado de remolacha: azúcar.

Respecto los cereales para bebés, hay una estupenda entrada del blog Dime que Comes. Podéis ampliar la información y divertiros con su forma amena y mordaz de abordar este tema.
Los argumentos para evitar los cereales ya los había escuchado hace tiempo de la mano del nutricionista Julio Basulto. Después de asistir a sus charlas, me convencí que hacía bien en no sumarme a la “normalidad” que aún día es hoy dar biberones con cereales (sobre todo por la noche, "para que duerman mejor!").

LA IMPORTANCIA DE EMMARCAR LA AC EN UN ENTORNO FAMILIAR SALUDABLE
Hasta la fecha, en las consultas los pediatras han venido recomendando que a la hora de preparar la comida para el bebé de los 6 a los 12 meses, se le separara su “ración” para no añadir sal ni azúcar, y se condimentara el resto de la comida que se estuviera preparando para los otros miembros de la familia. CG admite que esta directriz ha fracasado. Los niños españoles consumen de media demasiada sal y demasiado azúcar. Así que no parece que sirva de mucho evitar ambos hasta el año, y que a partir de ahí se “abra la veda”.
Por eso, las últimas recomendaciones van encaminadas a evitar añadir sal y azúcar en todo el ambiente familiar: si no es bueno para usted, no lo será para su bebé, y a la inversa. Al final, ese bebé crecerá comiendo igual de “bien” o de “mal” que el resto de su familia con la que conviva, (así que no tiene sentido evitar darle al bebé patatas fritas si las va a comer recurrentemente a los 2 años). Por supuesto, lo ocasional es lo ocasional, claro. Siempre se pueden hacer excepciones. Pero la norma general es procurar una alimentación saludable para toda la familia. Al respecto, CG da unas pautas muy-muy básicas para propiciar ese ambiente saludable:

-Acompañar las comidas principales de verduras, legumbres, arroz, etc en lugar de frituras.
-Cocinar con poca o ninguna sal.
-Comer pocos dulces.
-Beber agua como bebida principal. Evitar refrescos.
-Evitar comprar comida procesada de todo tipo.
-No añadir azúcar en general "a todo" o "por defecto" (los yogures pueden consumirse sin cucharadas de azúcar!). Esto es especialmente importante al más tierno principio de la infancia, puesto que la industria alimentaria nos quiere captar desde bebés para que nuestro paladar se acostumbre al azúcar... 
http://www.5aldia.es/es/piramide.php


En resumen: si hasta ahora el bebé no tomaba azúcar, de verdad a partir del año, cuando aún tiene edad para pedirlo, debemos ofrecérselo en formato de colacao, galletas, etc? Ya tendrá tiempo de pedirlo... mientras, hagámosle un favor ;)

lunes, 17 de octubre de 2016

CARLOS GONZÁLEZ HABLA DE BLW Y AC (I)


¿Sabíais que existe una APP muy útil en materia de Lactancia? Es ésta: LactApp.
Bien, pues el equipo de esta APP organizó una webinar (conferencia) a Carlos González a tiempo real, con algunas preguntas de usuarios al final del vídeo.
Os recomiendo verlo todo, pero como dura 1h y 30 minutos, y no siempre disponemos de ese tiempo, he trasladado a texto su discurso, dividiendo en varias partes la entrada (se hacía muy larga!). 
Se puede ser más o menos afín a sus ideas, pero creo que siempre merece la pena escuchar a Carlos González.

Éstos son los TEMAS PRINCIPALES que aborda en la entrevista:

EL PESO DEL BEBÉ. CADA NIÑO ES UN MUNDO.
Para que veáis el porqué de evitar comparativas entre niños (el mío come menos que el de fulanit@), los estudios demuestran que hay niños que comen el triple que otros con la misma edad y con un peso similar. De ahí que a los pediatras se les haga difícil hacer recomendaciones sobre cuántas calorías debe consumir un bebé. La desviación típica (estadísticamente hablando) es muy elevada, y cubrir los rangos inferiores y superiores significa abarcar una franja numérica enorme. Por lo tanto, la cantidad correcta de comida para un bebé/niño es la que éste admita, siempre que el pediatra corrobore que está bien de peso y de salud.

EL VALOR NUTRICIONAL DE LA LECHE MATERNA VS. OTROS ALIMENTOS.
La verdad es que muchas familias hablan de alimentación complementaria sin tener presente que complementaria es lo opuesto a principal.
La principal alimentación hasta el año debe seguir siendo la leche, preferiblemente materna y, en su defecto, de fórmula.
La leche materna tiene más grasas (y calorías) cuanto más meses de lactancia pasen. Entre los  2-6 meses de lactancia tiene 74 kcal por 100 gramos, y entre los 12 y 39 meses, 88 kcal por 100 gr de media.
Si comparamos ese valor calórico con otros alimentos, veremos por qué no hay motivo de “alarma” cuando nos parezca que nuestro bebé come poco “de lo otro” (y de paso nos tranquilizaremos esos días en que no ha tenido apetito de sólidos pero sí ha hecho varias tomas):
Energía, Kcal /100 gr
Patata hervida
65
Manzana
52
Zanahoria hervida
27
Verduras con carne
50
Leche materna
88

Esto en cuento a calorías. No aportó más datos numéricos, pero también se refirió a otros nutrientes como el hierro o la vitamina B12 (ambos carentes en un puré hecho sólo de verduras, por ejemplo, pero presentes en la leche en la proporción ideal).
Por ese motivo no debemos retirar tomas/biberones de leche (Alimentación principal) en pro de sustituirlas por un puré (AC), pues corremos el riesgo de que el bebé quede lleno después de ese puré y tome menos leche. Esto es especialmente importante al principio de la AC.
Ahora bien, también comenta que el orden entre AP y AC puede llegar a ser indistinto cuando en lugar de triturados se le permita al bebé comer trozos de comida desde un buen inicio. Como ingerirá sólo un poquito de comida, será irrelevante dar el pecho/biberón antes o después de comer.

Al fin y al cabo, como dice CG, a partir de los 6 meses los bebés pueden “soportar” una comida de peor calidad que la leche materna, de ahí que la AC no deba iniciarse antes. Nunca más crecerán tan rápido como los primeros seis meses de vida, ni necesitarán una comida tan específica para estar bien nutrido, porque la leche tiene la cantidad adecuada de proteínas, minerales, etc.

BLW Y EL MINISTERIOR DE SALUD IRLANDÉS COMO BUEN EJEMPLO DE DIVULGACIÓN de esta práctica.
El folleto del ministerio de salud irlandés acerca de cómo dirigir la etapa de la alimentación complementaria sirve a CG como punto de partida para hablar acerca de BLW.

Hago un inciso aquí.
Dicho folleto podéis encontrarlo en la página web delministerio de Irlanda. Os recomiendo que lo leáis (y si os da pereza hacerlo en inglés, que sepáis que el blogdesina lo aporta en su sitio web en español, haced click aquí  ;). Como veréis, Irlanda promueve una  AC respetuosa para el bebé, en tanto a que:
-Destaca la importancia de apostar desde un principio por una alimentación saludable en toda la familia. Si queremos que nuestro hijo coma variado y sano y sólidos, hay que partir de esa dirección.
-Quita importancia al calendario de introducción de alimentos en cuanto al ORDEN y el QUÉ ofrecer mes a mes.
-Acerca del biberón, marca como pauta que éste es solo para tomar leche : ni cereales, ni zumos, ni siquiera agua. El agua recomienda ofrecerla con un vaso (quizá con asas para que sea más fácil) en pro de suprimir los biberones antes del año para evitar caries (los biberones se asocian a mayor caries por la succión continua de fluidos) y que se  acostumbre antes a tomar el agua en vaso. 

sábado, 15 de octubre de 2016

LLEVAMOS 4 MESES Y MEDIO DE BLW

A fecha de hoy llevamos 4 meses y medio con el BLW. Durante este período, la evolución ha sido espectacular, variable, emocionante, sorprendente y también a veces frustrante, ¡todo a la vez! Y es que cada bebé es un mundo, y cada mes ha tenido sus peculiaridades. Quisiera compartir cómo ha sido esta evolución mes a mes desde que Mia inició la AC. No tiene que coincidir con la de vuestro hij@ (sobre todo la parte de los alimentos introducidos, recordad que no hay un calendario correcto definido!, no busquéis similitudes en esta parte). Aunque ya veréis que en muchos otros aspectos os sentiréis plenamente identificados ;-)

NUESTRO BLW MES A MES HASTA HOY:

**6 MESES**
Se lleva la comida a la boca en la mayoría de ocasiones, pero muchas veces la empuja hacia fuera con la lengua.
Sobretodo chupa los alimentos, apenas mastica.
Hace 2 comidas al día: desayuno y almuerzo. Compartiendo siempre la mesa con nosotros.
Le servimos los alimentos en trozos grandes para que los pueda agarrar bien con su puñito.
Alimentos introducidos: plátano, naranja, pera, melón, sandía, fresas, ciruelas, aguacate, calabacín, berenjena, brócoli, pimiento, champiñones, judías verdes, zanahoria (todas las verduras y hortalizas hervidas al vapor), tortitas de arroz sin sal, quinoa, pan sin sal (lo hacemos en casa con una panificadora), aceite de oliva virgen para aliñar las comidas.  

**7 MESES**
Mayor apetito! Deja de empujar hacia fuera los alimentos. Comienza a tener práctica en masticar los alimentos, no solo chuparlos.
Sumamos a la lista de alimentos: espaguetis, macarrones, puré de garbanzos (hummus), calabaza, tomate triturado, pavo, pollo, avena, lentejas trituradas en forma de hamburguesas, perca, rape, huevo duro (clara+yema), tahini (crema de sésamo) y crema de avellanas trituradas (100% avellanas, sin ningún otro aditivo). La carne y el pescado a la plancha o hervidos o al papillote.
Pasamos a hacer 3 comidas al día: desayuno, almuerzo y merienda.


**8 MESES**
Mayor apetito!
Comienza a entrenar el movimiento de la pinza (ya une el pulgar al índice para coger trozos de comida más pequeños).
Lo que no le gusta (o no le va bien) lo tira de la bandeja de la trona al suelo, con plena conciencia.
Sumamos a la lista de alimentos: guisantes, merluza (cuidando de quitar toda espina posible), boniato, higos.
Quedan claras sus preferencias por algunos alimentos (plátano, calabacín...) y su animadversión por otros (en nuestro caso la carne y el pescado). Es práctico porque siempre tenemos alimentos "comodín" para cuando no le gusta nada del menú, aunque tampoco dejamos de ofrecerle los que no le gustan :-)


**9 MESES**
A finales del 9º mes, se le ha estancado el apetito. Les sucede a muchos bebés entre los 8 y 10 meses, para luego remontar y volverse a estancar hacia el año (y, recordad: cada bebé es un  mundo). Hay comidas en las que apenas prueba un par de cosas del plato.
El movimiento de la pinza ya lo tiene entrenado, y es perfectamente capaz de coger trocitos de comida pequeños.
Comienza la guardería, y con ella todos los virus: gastroenteritis, constipados… que le alteran el apetito, disminuyendo la cantidad de comida esos días en los que no se encuentra del todo bien.
Algunos alimentos deja directamente de probarlos. Hasta ahora, cualquiera que le ofrecíamos se lo llevaba a la boca (al menos) para probarlo. A los 9 meses, aquellos que no le hacen gracia ya ni los toca directamente.
Su apetito se vuelve algo imprevisible.
Han dejado de gustarle algunos alimentos que hasta ahora disfrutaba (ejemplo: patata) y en cambio le gustan otros por los que no mostraba entusiasmo (tortitas de arroz sin nada untado). 


***TO BE CONTINUED...

En general, las semanas se han ido sucediendo unas a otras como una montaña rusa. Como los adultos, los bebés tienen un apetito cambiante: hay días en que he tenido que improvisar porque se había quedado con hambre, y otros en los que he guardado en un tupper lo que no ha querido. Hay días en que devora los macarrones, y al siguiente apenas los cata. 
Cuando no se encuentren bien, además, no querrán apenas comer. Paciencia, confiad en su apetito y ofreced las tomas de leche que acepte. Acompañad las comidas de agua. Disfrutad, compartid las comidas juntos. El comer es una función más, que como el sueño, el habla, el caminar... evoluciona y se entrena con el tiempo, no hace falta enseñarles a hacerlo ni mucho menos imponérselo. 

miércoles, 12 de octubre de 2016

INCONVENIENTES DEL BLW (II): LA PRESIÓN SOCIAL

Quizás no es un inconveniente como tal, pero sí es algo con lo que lidiar en un entorno aún encorsetado en lo que a la alimentación para bebés se refiere.

Es una realidad que en nuestro país el término BLW no le suene a la mayoría de gente. Y no hablo sólo de familias, sino de profesionales vinculados al mundo de la pedagogía/medicina/salud infantil. En cambio, alimentar a tu bebé sin triturados, de forma autorregulada y hacerlo sólo a partir de los 6 meses (no iniciar la AC antes), es lo más común en otros países de la Unión Europea. Huelga decir que muchos ministerios de salud y educación promueven este tipo de alimentación. Aquí está llegando, pero de modo aún difuso… Si echáis un vistazo a esta entrada, encontraréis ejemplos de Francia e Italia. También de la Generalitat de Catalunya. 

En fin, asúmelo. Si eras “rara” por alimentar con LME a tu bebé hasta los 6 meses, agárrate porque eso es nada al lado de introducir los sólidos sin triturar

Lo más normal es que cuando tu bebé alcance los 4 meses de edad, comiencen a preguntarte “¿ya has empezado a darle los cereales en el biberón?” … o … “¿qué tal se toma las papillas? ”.

Ante esa y otras cuestiones por el estilo, lo mejor es mantener una postura natural y afirmar con una sonrisa que hasta los 6 meses no vas a introducir sólidos. A veces, es suficiente con esa respuesta.
Si el “interlocutor-interrogado” insiste en el motivo, puedes responderle que lo haces por recomendación pediátrica (que es cierto en función del pediatra que te haga el seguimiento. En mi caso fue así, me recomendó seguir directamente las directrices de la OMS).

Pero pongamos que tu bebé ya ha alcanzado la edad recomendada para la introducción de la AC. Y te preguntan y re-que-te-preguntan qué tal toma las papillas, cuántas les haces al día y de qué. ¿Qué responder a eso?

De nuevo, la mejor actitud es la NATURALIDAD POSITIVA; recuérdate a ti mismo/a por qué lo haces. Mantén una sonrisa. No te pongas a la defensiva. No critiques la alimentación a base de purés (no eres nadie para juzgar, y además no se es mejor ni peor padre/madre por alimentar a un bebé con potitos, es una elección personal).

Pero, si es la persona con la que hablas la que se pone a la defensiva y en modo “ataque”, aquí va una guía rápida de preguntas – respuestas con las que puedes encontrarte. Son una serie de preguntas que recurrentemente me han venido haciendo. Las respuestas son en base a mi experiencia real. Es decir, he respondido siempre lo que he creído. Así que os servirá más la parte de la pregunta (para preparar mentalmente qué diríais) que la respuesta en sí.
Mayormente, son respuestas cortas. De eso se trata: de no hacer mega-argumentos defensivos, sino de exponer con naturalidad lo que tú defiendes. Al fin y al cabo, no todo el mundo conoce el BLW. Y está bien compartir tu punto de vista sin entrar en discusiones. Si lo haces sin estar a la defensiva, quizás la otra persona un día agradezca que alguien le haya explicado tan bien y con esa sonrisa el PORQUÉ del BLW.

Ah! Y recuerda: a lo sumo, deberás lidiar con tus argumentos unos 3 meses, no creo que nadie a los 9 meses de tu bebé te interrogue acerca de cómo se alimenta…).

**MIS PREGUNTAS-RESPUESTAS (REALES, CON LAS QUE ME HE IDO ENCONTRANDO LOS PRIMEROS MESES):

Pero… si con “trocitos” apenas comen nada! En las papillas hay más cantidad!
Mientras vaya ganando el peso que toca, al principio no importa si come más o menos, lo que importa es que se familiarice con la comida y la descubra. Al final, sigue tomando su leche, que hasta el año será lo que más le alimente.

La leche a partir de los 6 meses ya no le alimenta tanto.
No, al revés. Cada vez tiene más grasa y calorías, puedes leerlo en cualquier sitio.

Y no tienes miedo de que se atragante?
Al principio quizá, pero he ido viendo que si hay algún trozo que le molesta en la boca lo escupe. Además una cosa es que tenga alguna arcada, que es un acto reflejo, y la otra es que se atragante, o sea, que tenga obstruidas las vías respiratorias. Y eso pasaría con trocitos de alimento pequeños y duros, como los frutos secos, que obviamente no le damos.  

Pero ya come ESTO?? (=aguacate, fresas, carne, etc). En el calendario que me pasaron a mí me dijeron que no se lo introdujera hasta los “x” meses!
Ya, es que cada pediatra da su propio calendario, no hay ninguno estándar… Pero si quieres puedes consultar la web de la Generalitat, que es oficial, y habla del orden de los alimentos (léase Generalitat u otros calendarios oficiales, ya publicados en muchos países).

Pues yo lo veo muy complicado…
No, qué va. Ella come lo mismo que nosotros, es una más en la mesa.

Yo no me atrevo….
No pasa nada, tú tienes que hacer lo que realmente creas conveniente. Lo importante es que os funcione a todos.

Debe ensuciarse mucho no??
Sí, no veas cómo se pone!! Jajaja

Los purés son más prácticos
Para mí no, porque cocino lo mismo para nosotros que para ella, sólo que sin sal y en trozos que pueda agarrar bien. Además es que en casa ya comemos bastante ligero de por sí…

En serio?? Cómo que no le das purés???
Una amiga me habló cerca del BLW y en un taller que hicieron en mi CAP también nos animaron a informarnos del tema.

Lo normal es dar purés al principio, que por algo son más digestivos.
Sí, claro. Lo triturado es más digestivo, pero la digestión también comienza en la boca al masticar, y al fin y al cabo al principio tampoco se van a comer un plato lleno de macarrones!

Si se ha hecho toda la vida lo de los potitos!
Hombre, desde que se inventó el túrmix, jajaja antes se debía de hacer distinto!

Pero come solo/sola??
Sí, sí. Se lo pasa pipa. Quieres ver un vídeo?

En fin, esta entrada es un guiño a que nadie os desanime en vuestra elección, en caso que hayáis escogido el BLW como método de alimentar vuestro bebé :)





lunes, 10 de octubre de 2016

HAMBURGUESAS DE ARROZ, CALABACÍN Y ZANAHORIA. SIN HUEVO.

Ofrecer cereales en el BLW no es un reto fácil. Las primeras veces nos limitamos a cocerlos y ofrecérselos tal cual: quinoa, arroz…
El resultado en nuestro caso fue que la peque aún no tenía la habilidad suficiente como para ir agarrando puñados, así que el 90% iba fuera de la bandeja. Recurríamos entonces a la cuchara, pero ahí el BLW perdía toda su gracia, y además a ella le fascinaba más coger la cuchara en sí que lo que ésta contenía.
Pero el BLW es dinamismo puro, y a día de hoy la cuchara la acepta la mayoría de veces, y además tiene el movimiento de pinza tan entrenado (en el BLW esto significa juntar el pulgar con el índice para coger alimentos de tamaño pequeño y llevárselos a la boca) que no hay guisante que se le resista.

Pero claro, ahora tiene 9 meses, no 6 cuando comenzamos.

De ahí que recurriera a las hamburguesas como la mejor opción a que tomara cereales. Esta receta es tirada de fácil, con pocos ingredientes, y permite hacer un montón de hamburguesas y congelarlas.

Vamos allá.
Los ingredientes:
-1 taza de arroz.
-1 calabacín (o medio, si es enorme, porque el calabacín es muy rico en agua y no queremos una mezcla muy aguada).
-1 zanahoria.
-1 tazita pequeña de avena en remojo (1/4 de tazita de avena + el doble de agua).

Con estas cantidades me salieron 16 mini hamburguesas.

La preparación:
Hervimos el arroz (unos 30 minutos si es blanco, unos 45 si es integral). No importa sin queda algo pasado.
Rallamos en crudo la zanahoria y el calabacín. Los cocemos como de costumbre (en la vaporera con 20 minutos es suficiente. También lo podéis cocer junto al arroz, los 20 minutos últimos).

En un bol mezclamos la zanahoria/calabacín rallados y el arroz en grano tal cual. Añadimos a esa mezcla la avena triturada, que hará la función de compactar la mezcla.


No hace falta que lo trituréis TODO, porque el resultado sería una pasta difícil de manejar y cuajar.

Colocamos la mezcla en moldes (yo uso los típicos de galletas). Como todos los ingredientes están cocidos, cuanto más altas tenga las paredes el molde, mejor. Quedará más compacta la hamburguesa.




Una vez desmoldadas las hamburguesas, las sellamos en la plancha.
El resto se pueden envolver en film transparente y se guardan al congelador fechadas. Congelan estupendamente y constituyen un buen fondo de despensa.


Resultado: a vuestro bebé también se le desharán en las manos, pero no lo suficiente como para que no sea capaz de comer pequeños montoncitos del cereal. Le facilitaréis la tarea!


Variantes: podéis sustituir el arroz por quinoa o trigo sarraceno. Podéis añadir champiñones hervidos, por ejemplo. Hay mil combinaciones! 

miércoles, 5 de octubre de 2016

RECETA RÁPIDA: GALLETAS DE AVENA Y PLÁTANO

Tras la entrada anterior, os propongo esta sencilla y rápida receta para que hagáis vosotros mismos las galletas para vuestro bebé, y así tengáis galletas para toda la semana. 

Mirad si es rápida que sólo contiene dos ingredientes: avena y plátano.
Eso sí, mejor que la avena sea en copos finos y el plátano esté bien maduro para que la mezcla de ambos quede lo más compacta posible. 

LOS INGREDIENTES:
- 1 plátano maduro

- 1 tazita (de las pequeñas de café) rasa de avena. Habrás de añadir más avena en función de lo grande que sea el plátano. En esta remesa de galletas que hice, por ejemplo, añadí 2 cucharadas soperas de más a la mezcla.

LA PREPARACIÓN: Precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.
Dispondremos de una hoja de papel para horno encima de la bandeja donde colocaremos las galletas.
Con un tenedor, aplastamos el plátano en un bol hasta que quede una textura cremosa. Añadimos la avena poco a poco hasta que quede una mezcla compacta. No debemos pasarnos, porque si añadimos más avena de la que toca, quedarán demasiado crujientes, y lo que queremos es que queden algo blanditas para que nuestro bebé las coma mejor.


Con el mismo tenedor, vamos colocando montoncitos de la masa encima de la bandeja de horno. Los aplastamos ligeramente. No pasa nada si quedan juntas las unas de las otras, porque al no llevar levadura, no se expandirán.






Hornear durante 15 - 20 minutos, hasta que estén doraditas por la parte de detrás.
Pasar a una rejilla hasta que se enfríen.



Una vez frías, conservarlas en un tarro de cristal. Se conservan bien durante unos 5 días. La textura debe quedar más bien blanda, no crujiente. Pero si resulta que vuestro bebé las prefiere más "duritas", entonces será cuestión de añadir más avena a la masa; si es al contrario, añadir menos.

A mi en esta remesa me salieron 8 galletas.

Cada porción (unidad) contiene:



lunes, 3 de octubre de 2016

GALLETAS PARA BEBÉS: LAS DEL SÚPER VS. LAS QUE PUEDES HACER EN CASA

Este mes de septiembre hemos llevado a Mia a la guardería por primera vez, con 9 meses. Qué pena, con lo peque que es! Pero los permisos de mater/pater-nidad son fantásticos en nuestro país, y si los abuelos trabajan, no queda otra. Ya es mucho haber podido estar con ella hasta entonces haciendo mil malabarismos con los trabajos y respectivos horarios...
Durante la reunión informativa de la guardeería, nos dieron una lista de lo que debíamos traer el primer día: pañales (claro), toallitas (por supuesto), una muda de recambio (cómo no, ya contaba con ello)... y un paquete de galletas y otro de bastoncillos de pan para el desayuno de media mañana.

Así que me fui al súper, al pasillo de los alimentos para bebés, para hacerme con un paquete de galletas (me daba apuro ser la rara que traía las galletas hechas en casa, y además esa opción me la descartaron porque las galletas/bastoncillos son comunes para toda la clase).

¿Qué me chocó?

Ver que aunque la OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, Hero Baby hace mención que sus galletas pueden consumirse a partir de los 4 meses


Existe un código internacional de los sucedáneos de leche materna que restringe la comercialización de comida (sólidos/bebidas) para bebés menores de 6 meses. Pero no es obligatorio para todos los países, sólo para aquellos que lo firman, así que sí: es legal que la etiqueta haga mención a su consumo a partir de 4 meses. Pero lo legal no es siempre lo más correcto.


Lucía, del blog DIME QUÉ COMES tiene un par de entradas relacionadas con este tema que os recomiendo leer encarecidamente. Al final, ella es nutricionista, y yo no:

http://www.dimequecomes.com/2015/02/hero-baby-lo-vendemos-porque-es-legal.html
http://www.dimequecomes.com/2015/02/respuesta-hero-baby-de-juan-revenga.html 


¿Qué más me chocó?Los ingredientes que componen las galletas. El azúcar aparece como segundo ingrediente en las galletas Hero, y también en las de la marca Nestlé, que estaban en el mismo lineal. 

Aunque éstas últimas (Nestlé) recomiendan su consumo a partir del año, no por ello me parece "poco grave" observar la cantidad de azúcar presente. La lista de ingredientes no tiene desperdicio. Cierto es que en la web de Nestlé nos aparece en todo momento el aviso de que la leche materna es recomendada por la OMS como el único alimento para bebés hasta los 6 meses, pero tal y como plantean este producto (dentro de la gamma Junior), lo consideran apropiado para niños (eso lo especifican mucho: a los 12 meses “YA NO ES UN BEBÉ”) por su alto contenido en hierro y vitaminas (que es cierto, pero ¿hace falta azúcar y mantequilla para potenciar el sabor?).

Así es como lo describen en su web: El “Peque” ya tiene un año. Ya no es un bebé, pero tampoco es un adulto. Su estómago es tres veces más pequeño pero sus necesidades nutricionales son superiores a las de un adulto por kg de peso. Nestlé Junior ofrece una gama de alimentos adaptados a sus necesidades. No a las necesidades de un bebé, ni a las de un adulto. A las necesidades de un Junior.

Si las comparamos con otras no recomendadas específicamente para bebés (las Gullón, por ejemplo), prefiero éstas últimas. Son las que acabé llevando a la guardería… Y claro está, en última instancia, hubiera llevado las que hago yo en casa, que sólo llevan avena + plátano maduro triturado.

He aquí una tabla – resumen para que rápidamente veáis el motivo de mi crítica. Del valor nutricional no he puesto las calorías, vitaminas, etc. Pero tenéis toda las info disponible en las páginas web de los fabricantes. Os dejo los links en el título de "Producto" en la tabla, haciendo click sobre el nombre.

Y no, con eso no digo que las Gullón sean la alternativa ideal. La ideal son las que hagáis en casa y que no lleven azúcar NI EDULCORANTES ni sal añadidos, pero, puestos a que me timen, ya elijo yo :-)

PRODUCTO
LAS MÍAS
Lista ingredientes (de mayor a menor cantidad):
-Almidón de maíz 
-Azúcar
-Almidón de patata
-Aceite vegetal (palma)
-Proteína láctea
-Leche desnatada en polvo
-Jarabe de fructosa 
-Minerales (calcio y hierro)
-Gasificantes (bicarbonato sódico y bicarbonato amónico)
-Emulgente (lecitina de soja)
-Aromas
-Sal
-Vitaminas (niacina, ácido pantoténico, B1, B6 y B2)
-Harina de trigo
-Azúcar
-Almidón de trigo
-Mantequilla
-Leche desnatada en polvo
-Miel
-Sales minerales
-Gasificantes
-Vitaminas
-Aroma
-Harina de trigo 61,5% 
-Edulcorante (maltitol)
-Aceite vegetal (aceite girasol alto oleico) 8% 
-Grasa vegetal (palma)
-Fibra vegetal 
-Leche desnatada en polvo
-Gasificantes (carbonato ácido de sodio y carbonato ácido de amonio)
-Sal
-Emulgente (lecitina de soja)
-Aromas
-Antioxidante (metabisulfito sódico)
-Plátano maduro
-Avena

Azúcares/100 gr
24 g
23,2 g
1,5 g
12 g(*)
Grasas saturadas/100 gr
5,8 g
7.6g
4 g
1,3 g
Sal
0,58g
0.413g
0,34 g
0,048 g
(*)el origen de los 12 g es la fructosa presente en el plátano. 

En fin, es una opinión, y para gustos, los colores.
Gracias por leer!


Fuente(s): www.nestlebebe.es; http://www.gullon.es/; www.who.int/es/; www.hero.es